DECISIONES COMUNES SOBRE LOS HIJOS MENORES

Como expliqué en otro post, no hay que confundir la patria potestad (que suele ser compartida) con la guarda y custodia que puede ser exclusiva o compartida.

La patria potestad  está regulada en el artículo 154 y ss del código civil español y en el artículo 236 y ss, y su contenido concretamente, en el 236-17 del codi civil de Catalunya.

<<Artículo 154: Los hijos e hijas no emancipados están bajo la patria potestad de los progenitores. La patria potestad, como responsabilidad parental, se ejercerá siempre en interés de los hijos e hijas, de acuerdo con su personalidad, y con respeto a sus derechos, su integridad física y mental.

Esta función comprende los siguientes deberes y facultades:

  • º Velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral.
  • º Representarlos y administrar sus bienes.
  • º Decidir el lugar de residencia habitual de la persona menor de edad, que solo podrá ser modificado con el consentimiento de ambos progenitores o, en su defecto, por autorización judicial.

Si los hijos o hijas tuvieren suficiente madurez deberán ser oídos siempre antes de adoptar decisiones que les afecten sea en procedimiento contencioso o de mutuo acuerdo. En todo caso, se garantizará que puedan ser oídas en condiciones idóneas, en términos que les sean accesibles, comprensibles y adaptados a su edad, madurez y circunstancias, recabando el auxilio de especialistas cuando ello fuera necesario.

 

Los progenitores podrán, en el ejercicio de su función, recabar el auxilio de la autoridad.>>

 

<<Artículo 236-17. Relaciones entre padres e hijos.

  1. Los progenitores, en virtud de sus responsabilidades parentales, deben cuidar de los hijos, prestarles alimentos en el sentido más amplio, convivir con ellos, educarlos y proporcionarles una formación integral. Los progenitores tienen también el deber de administrar el patrimonio de los hijos y de representarlos.
  2. Los progenitores determinan el lugar o los lugares donde viven los hijos y, de forma suficientemente motivada, pueden decidir que residan en un lugar diferente al domicilio familiar.
  3. Los progenitores y los hijos deben respetarse mutuamente. Los hijos, mientras están en potestad parental, deben obedecer a los progenitores, salvo que les intenten imponer conductas indignas o delictivas.
  4. Los progenitores, con finalidad educativa, pueden corregir a los hijos en potestad de forma proporcionada, razonable y moderada, con pleno respeto a su dignidad e integridad física y psíquica.
  5. Los progenitores deben velar por que la presencia del hijo en potestad en entornos digitales sea apropiada a su edad y personalidad, a fin de protegerlo de los riesgos que puedan derivarse. Los progenitores también pueden promover las medidas adecuadas y oportunas ante los prestadores de servicios digitales y, entre otras, instarlos a suspender provisionalmente el acceso de los hijos a sus cuentas activas, siempre y cuando exista un riesgo claro, inmediato y grave para su salud física o mental, habiéndolos escuchado previamente. El escrito dirigido a los prestadores de servicios digitales debe ir acompañado del informe del facultativo en que se constate la existencia de ese riesgo. La suspensión del acceso queda sin efectos en el plazo de tres meses a contar del momento de su adopción, salvo que sea ratificada por la autoridad judicial.
  6. Los progenitores pueden solicitar excepcionalmente la asistencia e intervención de los poderes públicos a los efectos de lo establecido por los apartados 3, 4 y 5.>>

En consecuencia, no debemos confundir la patria potestad o potestad parental con la guarda y custodia de los hijos menores o no emancipados. Pues esta última únicamente se refiere a aquel progenitor/a con quien los menores pasan más tiempo (en su caso) mientras que la potestad parental son las obligaciones y derechos dimanantes de la condición de progenitor/a.

Igualmente, en los artículos siguientes a los mencionados encontramos el mecanismo del que disponen los progenitores cuando no existe acuerdo entre ellos en cuanto a un asunto. Lo prioritario siempre será el consenso, por lo que deberá primar cualquier tipo de mediación o acercamiento entre las posturas de ambos, ahora bien, si ello no funciona, deberán acudir a la vía judicial para que sea el/la Juez/a quien decida sobre el punto en concreto. Se trata de un proceso llamado JURISDICCIÓN VOLUNTARIA, regulado específicamente y que llanamente se trataría de una petición formulada por uno de ellos para posteriormente efectuar una comparecencia o “juicio” dónde ambas partes exponen sus argumentos y sus pruebas para que finalmente el/la Juzgador/a dictamine mediante resolución cual es la decisión final al respecto.

En consecuencia, cuando no exista un acuerdo entre los progenitores, ello no implica que deba existir una imposición de uno sobre el otro, sino que deberán acudir las partes a un proceso para resolver cual es finalmente la decisión que debe implantarse.

Como ya he mencionado otra veces, los progenitores están condenados a entenderse, ya que siempre compartirán esos hijos/as, por lo que lo deseable es que las partes aprendan a respetarse y a consensuar las decisiones, para lo que disponen de mecanismos como la mediación o incluso, el coaching familiar que les puede ayudar a enfocar las dinámicas desde otras perspectivas.

¡Si necesitas cualquier aclaración no dudes en comentármelo!