HERENCIAS

Cuando una persona fallece es difícil ponerse a tramitar todo lo que ese fallecimiento conlleva, sin embargo, es necesario porque además existe un plazo para la presentación de impuestos, etc.

Es importante saber los trámites y su orden. Inicialmente habrá que solicitar (abonando la tasa correspondiente) el certificado de últimas voluntades y pólizas de seguro, cuando los recibamos en ellos constarán los testamentos dispuestos por el fallecido y cuál es el último válido, así como los seguros de vida que tuviera contratados el fallecido.

Asimismo, hay que solicitar en las entidades bancarias un certificado de saldo a fecha de defunción de las cuentas bancarias titularidad del fallecido.

Si existen viviendas a heredar, habrá que aportar un listado de las propiedades que tuviera el fallecido, con nota simple de las mismas y/o documento del catastro.

Por último será necesario el libro de familia del difunto/a y DNI.

Con todo ello habrá que acudir a la notaría para tramitar la escritura de aceptación de herencia (si bien no siempre será necesario aceptar herencia por la vía notarial) y tener en cuenta, que la notaría competente es la del último domicilio del fallecido. Ella se encargará de solicitar el testamento original a la notaría que hubiera otorgado ese testamento y una vez recibido, se podrá firmar la citada aceptación de herencia a favor de los herederos.

Para el caso que el difunto fallezca sin testamento, el trámite es otro, puesto que al no existir la voluntad del difunto (testamento), es necesario primero declarar herederos (que se efectuará ante notario) y posteriormente (tras un plazo) se procederá a recabar el caudal hereditario en los términos antes reflejados.

En los casos en los que el difunto fallece con seguro de defunción, generalmente, es la aseguradora quien se encarga de realizar la petición de los certificados y gestionar alguna documentación con la notaría.

Y como siempre, si necesitas cualquier aclaración no dudes en consultarnos. Estamos aquí para ayudarte.