LOS BANCOS Y LAS COSTAS JUDICIALES

Hoy quiero tratar un asunto que me parece algo insultante y estrambótico. 

Resulta que mientras que las entidades bancarias han estado aplicando cláusulas abusivas y embolsándose el dinero, mientras que han ido interponiendo procedimientos judiciales y demandas, no ha habido ningún problema y se les ha permitido tanto llenarse los bolsillos con las cláusulas suelo como después con las costas judiciales a costa de los ciudadanos.

Pues tras declararse abusiva la cláusula suelo y sabedor el gobierno que ello supondría un varapalo a las entidades bancarias adoptó el RD ley 1/2017, de 20 de enero, de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo, dónde volvía a dar una ayuda a las entidades y una bofetada a los ciudadanos, con todos mis respetos. 

Acordó una fórmula para evitar a los bancos tener que pagar las costas producidas por su propio incumplimiento y ha tenido que venir el Tribunal Constitucional a decir que eso es INCONSTITUCIONAL y que los bancos deben abonar las costas como todo hijo de vecino y máxime teniendo en cuenta que son ellos quienes han provocado, precisamente, la interposición de las demandas de los ciudadanos. 

El asunto consistía en hacer pasar a los ciudadanos por un proceso extrajudicial – marcado y dirigido por la propia entidad bancaria- para intentar alcanzar un acuerdo con ésta. Así, si el ciudadano interponía posteriormente la acción judicial en defensa de sus intereses, debía demostrar que había pasado por el filtro creado por la propia entidad para alcanzar un acuerdo, de lo contrario, aunque el Juzgado le diera la razón al consumidor, la entidad estaría exenta de abonar las costas judiciales. 

Lo anterior no era sino otro premio para los bancos, que después de incorporar cláusulas abusivas en sus contratos de créditos que les reportaron innumerables beneficios, cuando por fin se les condena a que resarzan los perjuicios provocados, se les premia con ahorrarse las costas judiciales.